Enredada.
Ilustración a línea · Tinta sobre papel · 2025
En Enredada aparece una figura pensativa, como atrapada en su propio hilo de pensamientos. El rostro, de perfil, parece ausente, mientras la mente va por otro lado, dando vueltas sin descanso.
El pelo se convierte en líneas que se cruzan, se superponen y se lían entre sí, casi sin orden. No es un enredo negativo como tal, sino ese estado tan común de encontrarnos pensando demasiado, de tener la cabeza llena, de repasar una idea una y otra vez sin llegar a ninguna conclusión clara.
El dibujo se construye desde lo incompleto: algunas líneas son firmes y otras apenas están, como los pensamientos que van y vienen. Me interesaba representar ese momento de pausa exterior en el que, por dentro, todo sigue en movimiento.